Hace poco un amigo periodista ha tenido la confianza de enviarme un proyecto para la producción de un programa de radio. Mientras leía el documento me asaltó una idea… “En un mundo atiborrado de información, presentada en tantos formatos, y por tantos medios convencionales y no-convencionales (digitales) ¿qué de nuevo se puede proponer? Esta inesperada idea, propia de cierto pesimismo, me condujo a sugerir que todavía queda mucho por conocer y por lo tanto muchos manantiales para alimentar la creatividad.
Consideremos también que cada día se suman más y más personas a las redes sociales que les permiten subir sus audios (podcast) y alojarlos ahí para que otros los encuentren. Incluso hay herramientas que nos posibilitan transmitir en vivo “decirle algo al mundo” sin tener que pagar ningún dinero (flipzu). Incluso estas facilidades, por llamarlas de alguna manera más convencional, no nos restringen los contenidos (el reino de la auto censura). Y por supuesto parecen acercarnos más sin importar nuestro sitio de residencia.
Con estas brevísimas reflexiones sobre la radio y sus posibilidades en la denominada sociedad de la información, he creído conveniente compartirles una herramienta elemental que le servirá a cualquier persona inquieta por realizar programas de radio más profesionales.